OAL Cultura

Centro Cultural Rafael Morales

Historia del edificio

El edificio se encuentra situado en el ángulo sur oeste de la Plaza del Pan, la mayor y más hermosa de las plazas de Talavera, que desde la fundación de la ciudad ha sido y sigue siendo el centro administrativo. 

Allí se encuentran, entre otros edificios, las casas consistoriales, los palacios de la nobleza y el clero, el convento de Jerónimos y la Colegiata de Santa María. El Santo Hospital de la Misericordia, otros de los nombres por el que se conoce el edificio que se ha recuperado, fue el más importante de los antiguos hospitales de Talavera.

Fue fundado en 1475 por Hernando Alonso visitador del arzobispo Carrillo y canónigo de la Colegial, y su gestión hasta 1837, que pasa a la Junta Municipal de Beneficencia, fue del deán y del cabildo de la iglesia Colegial de Talavera. 

A finales del siglo XVI con las donaciones de bienes, posesiones y censos del caballero talaverano Juan Castrillo, y su hermana Juliana de Guzmán, en 1591, y las de Sancho de Villageda, cuyos escudos de armas se conservan en el dintel de la puerta principal, hacen que aumenten la rentas y se comience a construir un nuevo edificio. 




Las obras debieron de comenzar en la última década del siglo XVI ya que, en 1595, Antonio Gómez encarga a Francisco Cordero, vecino de Cadalso cien quintales de hierro para la obra del Hospital de la Misericordia. Estas obras son consecuencia de los acuerdos que en 1593 realizan el ayuntamiento, el deán y el cabildo para ensanchar la plaza del Pan, donde se hacían las fiestas, y duran como mínimo hasta 1602, año en el que se ajusta con el maestro albañil Antón Gómez la construcción de la parte superior del ala este. 

En 1764 el ayuntamiento amplía el hospital al donar dos rincones que quedaban pegando a las tapias del hospital y o uno calle pública. En 1808, el paso por lo ciudad de las tropas francesas, dejo en tal ruina el hospital que fue necesario cerrarle y no se abre nuevamente hasta 1820 en que se repara una parte. En 1837 la Junta Municipal de Beneficencia se hace cargo de éste y de los demás hospitales talaveranos, desapareciendo como institución religiosa y pasando a ser Hospital Municipal hasta la década de los 80. 

Por acuerdo municipal estuvo regido, desde 1879 hasta su cierre, por las Hermanitas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Según el plano de 1883 del Instituto Geográfico y Catastral, en planta baja se encontraban, los dormitorios, el comedor, algunos patios, el paso al colegio, depósito de cadáveres, depósito de “inmundicias”, de ropas y de camillas. 

Los pozos, el lavadero, tendedero y fregadero de los utensilios de los enfermos, la despensa, el cuarto para la bomba de incendios, y el “cuarto de locos”. En el sótano, los cuartos del portero, lo zona donde se guardaban los útiles de los barrenderos y un pozo. 

En lo que respecta a la arqueología hemos de mencionar que casi todos los historiadores consultados recogen el hallazgo, en un corral del hospital, durante una reforma, de uno inscripción en caracteres cúficos que decía: “En este lugar no es lícito pensar cosa mala, cuanto más hacerla", basándose en este hallazgo interpretan que posiblemente en este lugar hubo una mezquita. 

También recogen que, cuando construían los cimientos de una capilla, apareció otra con una inscripción que decía: «Santifica señor esta casa, la cual yo indigno sacerdote Hernando Alonso edifiqué en reverencia de tu santo baptismo; eplégate señor de oír en las alturas de tu santa gloria las plegarias de los que aquí entraren, porque de nuestras obras merezcamos ser perdonados. 

Esta piedra debe de ser el dintel de mármol, con letras góticas, que se encontraba colocado vertical en el patio y hemos conservado. Durante los trabajos de arqueología que se han llevado a cabo en el edificio, hemos conseguido por un lado documentar la evolución histórica del solar desde época romana hasta la construcción del actual hospital y por otro la evolución del edificio. 

Respecto al Hospital es de destacar la recuperación de azulejos de numeración de camas, vajillas, frascos de medicamentos, azulejos de la antigua capilla y la localización de un fresco con un busto de Fernando Vil, relacionado posiblemente con las reformas del primer cuarto del siglo XIX. De épocas más antiguas se ha registrado una ocupación alto y bajo medieval, muy pobre y arrasada en lo que a estructuras se refiere y otra romana de gran importancia por la calidad y conservación de los restos localizados, domus, foro, templos, calzadas, etc, que ocupan el sótano que se encuentra bajo el salón de actos. 

Estos restos arqueológicos, han incrementado el patrimonio histórico-arqueológico de la ciudad, y se van a convertir en un lugar imprescindible donde poder explicar y dar a conocer los orígenes de nuestra ciudad. 

Horario del centro 

Lunes a sábado: 10.00 - 14.00h.  y   17.00 - 21.00h.  /  Julio y agosto : 10.00 - 14.00h. 

Domingos y festivos cerrado.